Ayer me acosté a las 3 de la mañana intentando instalar cosas que, aunque no necesarias en principio, se yo que van a calmar esa inquietud estúpida mía de probar cosas nuevas…
… son las 8 de la tarde del día siguiente y he decidido mandarlo todo a tomar porculo y volver a poner las cosas como estaban porque tengo muchas otras cosas que hacer y necesito centrarme. Y el caos que tengo montado ahora mismo es digno de foto.
¿Tan torpe soy? ¿Tan dificil es todo? ¿Esta obcecación que tenemos los tauro por banalidades tiene cura?
Y encima, ahora, no encuentro los tornillos de la torre.
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