Resaca “Furiosa”

29 03 2008

Furius Baco Aquí en la imagen de la izquierda se puede ver (en chiquitín) lo que fué uno de los momentos cúlmen de mi semana santa. Y esque para alguien que viaja poco o nada (aunque últimamente esta afirmación carece de sentido) visitar algo tan grande como Port Aventura puede generar en uno la misma sensación que destilaba Paco Martínez Soria a su llegada a Madrid con las gallinas debajo del brazo. Mirabas a la derecha y “Wow”; mirabas a la izquierda y “Wow”; hacías cola (mucha) y “Bouf”…. y te montabas en el Furius Baco y el corazón se te salía por la boca. Y algunos ya dirán que “no es para tanto” y que apenas se sumergen en la experiencia (como algunas personas que durante el recorrido de esta y otras atracciones y en lugar de estar montados en una montaña rusa parecían estar esperando en la consulta del otorrino) pero a mi me dió por GRITAR como un descosido…. y no veas como libera, oyes.

Y ya no se si es por el viaje en la propia atracción, que por cierto tenemos grabado en video y pronto subiré a la “interweb”, o por lo bien y despreocupado que he estado esa semana con mi novia, sin mirar el correo electrónico, sin pensar en plazos y sin (oh, gracias señor) teclear nada en ningún teclado más que para buscar el último capítulo de LOST y verlo tumbado en el sofá cama, pero el caso es que estoy de resaca.

De la misma forma que la resaca provocada por el alcohol es la forma que el cuerpo tiene de pedirnos MÁS (es un “mono” venido a menos) yo estoy sufriendo en mis carnes la resaca del recuerdo de lo bien que lo puedo pasar “pasando” de todo. Y cuesta: en el curro de las mañanas me duermo, por las noches me desvelo y por las tardes…. por las tardes simplemente soy un zombi.

Pero a Dios pongo por testigo que volveré a ser lo que fuí….

… y prometo que las próximas vacaciones serán aún mejores.





Vacaciones?

18 03 2008

Yo me acuerdo de otros años que cuando se acercaba una víspera de vacaciones la gente se relajaba y (en su momento) pues se iba a clase mucho más distendido o incluso no se iba, porque pudiendo alargar un día más las vacaciones es tontería no hacerlo…

Mi pregunta es: ¿en qué momento de mi vida ese día de estar tomando cañas con alguien se ha convertido en un día de sudar sangre e ir estresao a más no poder? De verdad que me gustaría hacer una retrospectiva para ver cuando se torció la cosa, porque cuando no es semana santa es navidad, cuando no es navidad es otra cosa… El caso es no poder mandar las cosas a la mierda cuando a uno le apetezca como antaño.

Esto de hacerse viejo es lo que tiene. Para colmo hoy estaban rondando por aquí un grupo de chavales que venían de excursión a ver nosequé pollas e iban con sus cantimploras y sus cánticos…. que recuerdos…  Casi me acerco a uno y le digo a la oreja “aprovecha ahora, que luego e vas a joder como no te lo imaginas” pero tenía tanta faena que al final he decidido aprovechar ese precioso tiempo en sentarme y abrir el portatil.

Ains.